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31/10/2017

Último informe de UNICEF sobre la violencia contra niños y niñas y adolescentes

El pasado miércoles 25 de octubre el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia – UNICEF publicó su último informe mundial “Una situación habitual: violencia en las vidas de los niños y los adolescentes” donde intenta arrojar luz sobre la magnitud de los distintos tipos de violencia que los menores sufren en todas las etapas de su infancia y en todos los entornos.

Según este estudio, al menos 1.100 millones de cuidadores —o algo más de uno de cada cuatro— creen que el castigo físico es necesario para criar adecuadamente a un pequeño pese a que la Convención de Derechos del Niño de las Naciones Unidas, de 1989, enfatiza que ninguna forma de violencia es admisible. Las metas 5 y 16 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible también mencionan la necesidad de acabar con el maltrato infantil.

No es menos preocupante la violencia que se ejerce en los centros escolares. Aún hoy, la mitad de la población de niños y niñas en edad escolar —732 millones— vive en países donde el castigo corporal en la escuela no está completamente prohibido.  Las muertes violentas por homicidio o a consecuencia de un conflicto armado también se tienen en cuenta: cada siete minutos, un/a adolescente es asesinado en un acto violento en el mundo.

El informe se ocupa también de la violencia sexual hacia menores. En 38 países de ingresos bajos y medianos, 17 millones de mujeres adultas reconocieron haber sido forzadas a mantener relaciones cuando eran niñas. Y solo en 28 países europeos, alrededor de 2,5 millones de mujeres fueron violadas o agredidas antes de los 15 años. Nueve de cada diez, además, dijeron que habían sido forzadas por personas de su entorno (familiares, pareja…).

El informe pone de relieve que se progresa en la concienciación y en la reducción de la violencia contra los niños y niñas, no obstante, la falta de información dificulta conocer el verdadero alcance del problema. La disponibilidad de información sigue siendo muy baja por lo que es difícil obtener una imagen fiable de la evolución. Como no hay datos, no es fácil visibilizar la problemática y lograr que se destinen recursos a combatirla.

¿Qué hacer? Para paliar estas carencias, la organización ha desarrollado varias campañas en los últimos años, entre ellas  #STOPViolenciaInfantil y #EndViolence.

UNICEF aboga por cambiar las normas. Para ello, es importante promover y dar a conocer a los padres y madres otras formas de disciplina basadas en el refuerzo positivo y en transmitir lo que está bien y lo que está mal desde la no violencia. Una de las claves es el tiempo, tiempo para transmitir valores y conocimientos a los hijos e hijas y alumnado; para hablar, razonar, y crear un clima de intercambio de opiniones en el que los menores se puedan expresar.

Desde el punto de vista institucional, es importante fortalecer los marcos jurídicos promulgando nuevas leyes y haciéndolas cumplir para proteger a los niños y niñas. UNICEF también destaca la necesidad de fijar estrategias de prevención, entre ellas la limitación del acceso a las armas de fuego, e implementar más servicios sociales para responder a las necesidades de los menores.